La segunda fuerza rebelde de Colombia volvió a atacar ayer la red energética, acercándose a la capital del país, informaron las autoridades.
Guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) derribaron dos torres del sistema de transmisión de electricidad aledañas al perímetro urbano y dejaron sin energía a por lo menos 100.000 personas en Bogotá.
Los ataques del ELN, integrado por 5.000 combatientes, fueron más graves en la ciudad de Medellín, la tercera más poblada del país con 1,8 millones de habitantes, y en el departamento de Antioquia, donde derribaron por lo menos cuatro torres.
Los ataques en esa región provocaron un apagón que afectó parte de Medellín, más de 30 municipios del departamento de Antioquia y el selvático del Choco.
"Son actos terroristas propios del ELN", dijo a la prensa el comandante de la Policía de Medellín, general Luis Rodríguez. El oficial reconoció que las torres fueron derribadas cerca de zonas urbanas.
La escalada de ataques se registró luego que el mismo grupo rebelde mantuvo bloqueada durante más de cinco días la autopista Medellín-Bogotá, una de las más importantes del país por comunicar el centro y noroeste del país.
El ELN protesta con sus ataques contra los proyectos gubernamentales de privatizar empresas del sector energético con las que se aspira a recaudar unos 1.000 millones de dólares.