Alexandre Guimaraes se aferraba a sus dos maletas, como si estuvieran llenas de ilusión. De un sueño difícil, pero no imposible, llevar a la Sub-23 a los Juegos Olímpicos de Beijing.
Panamá América fue al aeropuerto, donde las aves de acero se posan en su nido, a dialogar con el técnico de la selección.
El entrenador fue claro al decir que "este año tenemos muchos retos por delante, con la Sub-23. Los Juegos Olímpicos es una opción que vamos a pelear".
"En febrero hemos solicitado una gira, a sabiendas que tenemos que convocar a la mayor para el posible amistoso", acotó.
"La prioridad hasta marzo será la Sub-23. Entregamos un plan y un informe al Presidente de la federación, para que el equipo llegue bien preparado al Preolímpico y por supuesto, un plan de acción para la mayor", apuntó el adiestrador.
"Queremos ir a unos Juegos Olímpicos. Sabemos que es difícil, pero demostramos en la recta final que es un grupo de muchachos con mucha capacidad e ilusión. Hay que tener una buena preparación para intentar conseguir ese objetivo", puntualizó antes de retirarse.