Rubén Orillac, quien ensilló a El Auténtico, reconoció después de la carrera que estuvo un poco preocupado por el accidente que sufrió su protegido a mediados de la semana pasada.
Orillac explicó que una vez el caballo galopó el viernes y sábado sabía que las cosas marcharían bien ya que denmostró una gran mejoría.
"Había que matarlo para ganárselo", dijo el entrenador sobre su pupilo.