Los cinco principales constructores de la F1 ratificaron su plan de crear un mundial independiente a partir de 2008. BMW, DaimlerChrysler, Renault, Toyota y Honda, que se han arropado bajo la cobija de la Asociación de Constructores de Grandes Premios (GPMA), se reunieron con siete equipos: BAR, McLaren, Minardi, Renault, Sauber, Toyota y Williams.