Algunos pasajeros de una embarcación que encalló cuando traía a unos 400 indocumentados dijeron a la Guardia Costera que hasta seis personas murieron durante el viaje y que sus cadáveres fueron arrojados al mar, dijo ayer un vocero de la institución.
Las muertes, que las autoridades no confirmaron, salieron a relucir en conversaciones entre un tripulante de la Guardia Costera y dos de los haitianos, precisó el vocero, teniente Ron LaBrec. "Nadie dio indicación alguna de que hubiese nada turbio.
La gente murió sencillamente debido a la naturaleza del viaje", dijo LaBrec. Si se confirma la versión, subrayará las duras condiciones que padecieron los 411 haitianos, dominicanos y chinos que atestaron una embarcación de 18 metros de eslora y 8 mets de manga.
El barco encalló en un banco de arena poco después de la medianoche del sábado, después de haber estado en el mar al parecer durante por lo menos cinco días. Excepto cuatro, todos los demás --16 dominicanos, dos chinos y el resto haitianos-- fueron devueltos el lunes a Haití a bordo de dos escampavías de la Guardia Costera.
Cuatro haitianas --tres de ellas embarazadas y otra afiebrada-- fueron internadas en Miami, pero se esperaba que fuesen repatriadas más adelante, dijo Mike Gilhooly, vocero del Servicio de Inmigración y Naturalización.