La lesión de la bielorrusa Victoria Azarenka, que ayer confirmó su ausencia en Roland Garros, facilitó el ascenso de la rumana Simona Halep al número cuatro de la clasificación de la WTA, una posición que premia la mejoría de la pupila del belga Wim Fissette en los últimos dos años.
Si en el año 2013 la tenista de Constanza avanzó 36 puestos en el ranking para situarse a las puertas del top 10, Halep se reivindicó en 2014 como una de las mejores jugadoras rumanas de la historia.
Tras dejar atrás el séptimo y octavo puesto alcanzados por Irina Spirlea y Virginia Ruzici, respectivamente, Simona Halep aspira ahora a situarse entre las tres mejores jugadoras del mundo.
1,220 puntos separan a Halep de la polaca Agnieszka Radwanska, tercera de una clasificación que lidera la estadounidense Serena Williams, campeona del Abierto de Italia.
Campeona en Doha y finalista en Madrid, Halep confía en superar en Roland Garros los cuartos de final este año.