Seis granadas y dos proyectiles de mortero fueron descubiertos en una calle de la ciudad de México donde se encuentran las oficinas de la Comisión Nacional de Intermediación (CONAI), mediadora en el conflicto en Chiapas, informó ayer la policía.
Según la Secretaría de Seguridad Pública capitalina, los artefactos explosivos los encontró el sábado un jardinero en un predio baldío envueltos en una bolsa de plástico.
El hallazgo coincidió con la Tercera Marcha por la Paz, en la que más de 5.000 personas se manifestaron el sábado por las principales calles de la ciudad de México para exigir que se detenga la violencia contra los indígenas en Chiapas.
Los explosivos estaban colocados en la vicealcaldía Juárez, en el sur de la ciudad de México, y su descubrimiento originó una gran movilización policial en el vecindario debido a que personal especializado acudió al sitio para evitar alguna explosión.
Mientras, los legisladores mexicanos que integran la Comisión de Concordia y Pacificación (COCOPA) expresaron ayer su confianza en que se den mejores condiciones para lograr la pacificación en el estado de Chiapas.
Los miembros de la COCOPA, instancia legislativa creada para apoyar el proceso de paz, se reunieron ayer con el secretario de Gobernación de México, Francisco Labastida Ochoa, y con el coordinador gubernamental para el diálogo en Chiapas, Emilio Rabasa.
La reunión tuvo como objetivo definir una estrategia integral para solucionar el conflicto en ese estado suroriental mexicano, que estalló en enero de 1994 con la sublevación del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
Antes de la reunión, el presidente de la COCOPA, José Luis López, calificó como "alentador" e "interesante" el mensaje pronunciado el viernes por el presidente Ernesto Zedillo, en el que se comprometió a dar cumplimiento a los Acuerdos de San Andrés suscritos con el EZLN en 1996.
Oscar López Velarde, senador por el gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), leyó un comunicado conjunto emitido por la COCOPA y la Secretaría de Gobernación, sobre los temas que se abordaron en la reunión.
La COCOPA informó de que los principales puntos que conformarán la nueva estrategia para la paz están basados en las posiciones establecidas el sábado por el presidente Ernesto Zedillo, quien se comprometió respetar y buscar la aplicación de los Acuerdos de San Andrés Larráinzar.
Dichos acuerdos, los únicos pactados entre el EZLN y el Gobierno en materia de Derechos y Cultura Indígena, han sido la principal causa que ha estancado el diálogo de paz desde 1996, ya que su conversión a iniciativas de ley, en opinión de algunos juristas, podría ser contraria a preceptos constitucionales.
El texto de la COCOPA subrayó que el Gobierno considera que son vigentes los principios pactados enntre el Gobierno y el EZLN que implican "la buena fe, el respeto mutuo, la continuidad del diálogo y la negociación".
Subrayó que estos principios también incluyen la aclaración de diferencias, la superación de incidentes, la disposición para conciliar propuestas, la voluntad plena para asumir compromisos, la reciprocidad y la objetividad en la información pública, a fin de restaurar el clima de confianza entre las partes,
La COCOPA consideró "urgente" intensificar la atención a los indígenas desplazados de sus comunidades por la violencia, y adoptar medidas concretas de asistencia social para superar la situación de pobreza y marginación que afecta a las etnias en Chiapas.