El hallazgo de varios cráneos y huesos en un terreno propiedad de un "pai de santo", como se conoce a los sacerdotes del candomblé, ha levantado la sospecha de que en el lugar se realizaban ritos que incluían sacrificios humanos, informaron ayer fuentes policiales brasileñas.
El macabro descubrimiento fue hecho en el solar de una casa, situada en la periferia de Cuiabá, capital del estado de Mato Grosso, por policías que investigaban la desaparición de varias personas y que seguían las pistas dadas por denuncias anónimas.
En un trabajo que se inició ayer, las autoridades han localizado nueve cráneos, la mayoría de niños de corta edad, y otros huesos que podrían llegar a pertenecer a una decena de esqueletos distintos, según indicó el comisario Marcio Pieroni, de la Policía Civil, a cargo del caso.
El dueño de la casa del terreno aledaño en el que fueron encontradas las osamentas, el "pai de santo" José Augusto dos Santos, que ha sido detenido, es el principal sospechoso de lo que Pieroni teme que pueda ser el resultado de supuestos sacrificios humanos realizados en medio de ritos religiosos.
En declaraciones al diario "Folha de Sao Paulo", dos Santos aseguró que sólo siete de los cráneos hallados en su terreno son humanos, que procedían de cementerios cercanos y que fueron enterrados por él mismo en medio de sus "trabajos religiosos".
"El resto son huesos de vacas, gallinas y otros animales, que también enterré como parte de los trabajos que me pedía la gente", añadió el sacerdote del candomblé, rito afro-brasileño practicado por millones de personas en el país.
Dos Santos dijo que los huesos "necesarios" para sus ritos le eran facilitados por Romualdo Barbosa, un vecino de la localidad que lleva desaparecido desde hace tres años y que la Policía teme que haya sido asesinado.
"No sé dónde está Romualdo, pero él era quien me conseguía los huesos en los cementerios", alegó el "pai de santo", quien pagaba 100 reales (unos 60 dólares) por cada cráneo y afirmó que, una vez desaparecido Barbosa, sólo utilizó huesos de animales.
Dos Santos también admitió que por cada "trabajo", dependiendo de su "dificultad", podía cobrar entre 1.000 y 8.000 reales (entre 600 y 4.400 dólares).
El comisario Pieroni indicó que dos Santos seguirá detenido, mientras continúe la investigación, bajo la sospecha de haber sido el autor de la supuesta muerte de Barbosa, y que otras acusaciones dependerán del resultado de los análisis a los que serán sometidos los huesos hallados en su terreno.