El británico Lewis Hamilton terminó con malas sensaciones los primeros entrenamientos libres del Gran Premio de España, al asegurar que "no ha sido un día fácil" debido a problemas con la estabilidad de su Mercedes.
El tres veces campeón del Mundo de Fórmula Uno vio como ayer le superaban con contundencia no solo su compañero de equipo, el alemán Nico Rosberg, sino también los Ferrari del finlandés Kimi Raikkonen y del teutón Sebastian Vettel, que han conseguido los tres mejores tiempos de la jornada.
"No ha sido un día fácil para mí, he tenido problemas con el equilibrio del coche, especialmente en la sesión de la tarde, por lo que la conducción ha sido difícil", relató el actual campeón.
A ello se ha sumado el tráfico que, según ha explicado el vigente campeón de la F1, se ha encontrado cuando se disponía a realizar su tanda rápida.