Extracto de un diálogo inocente: -Democracia pasó por aquí, pa’ mi desgracia que no la vi.
-¡Cómo la vas a ver si no tenías los anteojos puestos!
-Te confieso que si los hubiese tenido, tampoco la hubiera reconocido. Después de todo, ¿cómo es ella?
-A mí no me preguntes. Si quieres una respuesta morrocotuda tendrás que ir a la Asamblea Legislativa y preguntarle a cualquiera de los Honorables. Y si quieres la más sabia de las contestaciones, o sea, la de un especialista, pregúntale a su presidente.
- ¿Por qué los consideras a ellos especialistas en democracia?
- Porque todo lo deciden por mayoría de votos. ¿Qué más democracia quieres?
- Bueno, ¿acaso no es lo mejor?
- Sí, si tú eres de los que creen que lo mejor para todos nosotros es que ellos aprueben una canasta rellena de prebendas para su propio banquete, y de ñapa la compra de dos automóviles de setenta y cinco mil dólares cada uno para uso del número uno del legislativo, ya que los carros del anterior presidente eran viejísimos, imagínate que tenían dos años de uso …
- ¿Dos años? Para mí sería como de paquete. ¡¡No hombre! Vayamos hasta la Presidencia, y si acaso encontramos a nuestro Presidente, le advertimos de ese tamaño despilfarro. De seguro que los detiene con su veto poderoso y los fustigará con su verbo implacable y enérgico.
- Eso sería una misión imposible, mi cándido amigo. Si lo hace, ellos cuestionarían a su vez su empedernida viajadera y los arreglos secretos que por allá maquina.
- En ese caso, nos queda una última esperanza: la Justicia. Sólo los perínclitos Magistrados de la Corte Suprema nos pueden ayudar.
- Tiras y fallas otra vez. Los perínclitos arrastran guano seco y los legisladores no desperdician oportunidad de sacar sus amedrentadoras cajetas de fósforos y enseñarles de lejos las llamaradas que se desprenden de sus enormes cerillos.
- Pero, entonces, ¿qué poder podrá defendernos? Y no me salgas con que Chespirito porque me has dejado sin una pizca de humor.
¿Has visto a la Democracia por ahí?
"La democracia es el proceso que garantiza que no seamos gobernados mejor de lo que nos merecemos". George Bernard Shaw