Prácticamente, lo que ha dejado en la vida real el desarrollo de la fase final de la Copa Mundial en Corea y Japón, ha dado para mucho análisis por parte de los especialistas quienes han querido probar con todo la posibilidad de que hubiese sido las llamadas “grandes potencias” y no los “equipos chicos”, los que tuvieran el protagonismo, más allá de las polémicas.
Pero lo cierto, es que pase lo que pase en las semifinales, las finales serán tan inéditas como tan inédito fue la escogencia de ambos países asiáticos como sedes, dominados por la controversia que por muchos años y más allá de los campos deportivos han tenido y en eso, nunca tuvimos duda.
En ello, uno de los ejercicios que han tenido algunos especialistas, no todos, ya que cada uno tiene una forma de pensar y tirar la línea respecto a un pronóstico dedicado a este gran evento, haya sido el uso de los llamados simuladores o videojuegos dedicados al tema fútbol.
En 1998, antes de celebrarse la fase final de Francia’98 y luego del sorteo de previo a esa ronda de los 32 grandes de cada continente, habíamos hecho una simulación de cómo hubiese sido los resultados y como se jugaban las fases, en los cuales era la computadora la que jugaba por sí sola y habíamos soltado aquel pronóstico sobre que los anfitriones galos y los entonces flamantes tetracampeones brasileños se enfrentarían en la Gran Final, habiendo dado con el vaticinio y sobretodo de que Francia iba a ganarlo, fallando solamente en el equipo que quedaría tercero, Alemania, cuando realmente sería Croacia, un equipo sorpresa al que no se le daba nada, tenía la distinción.
Para este torneo, en el diario Crítica de enero pasado, habíamos hecho el mismo ejercicio, y aunque no fue con un programa Fútbol de Microsoft, se hizo con el ISS 2000, dejando situaciones interesantes pero que a la larga quedarían fuera de la realidad que se dio en el llamado “Mundial de las Sorpresas”.
España era el equipo ideal para campeón que habíamos escogido, mientras que un africano, Nigeria, el europeo equipo italiano y Argentina, compartirían los cuatro primeros lugares.
La realidad sería otra. De los cuatro finalistas, no había un africano, sino un asiático que llegaría lejos aunque presentando limitaciones, Corea del Sur, luego dos europeos: Turquía y Alemania, y un sudamericano, Brasil, pero con una final que no pierde lo que habíamos pronosticado en su trama: un partido inédito. Aún así, los que llegaron a las finales en el mundo real, en el mundo virtual no pasaban siquiera de octavos, ni mucho menos de cuartos de final.
Nosotros no hemos sido los únicos quienes han hecho este ejercicio. Las casas creadoras de los juegos de video de tema fútbol más especializados y conocidos del mundo por su excelencia, calidad y popularidad como lo son la canadiense EA Sports con la zaga FIFA que crearía su último “World Cup FIFA 2002” con licencia oficial del organismo rector del balompié mundial, y las japonesas Sega con su “Virtua Striker 2002” y Konami con “International Super Star Soccer”, realizaron junto con conocedores en materia futbolística, diversas recreaciones de este certamen, según informaciones por la Internet.
Todos ellos tuvieron pronósticos prácticamente descabellados, pero interesantes, pero que daban, al menos en EA Sports, a un Brasil campeón enfrentando en la final a Italia, y solamente daba con un juego entre brasileños e ingleses, pero en octavos de final.
Nuevamente, la realidad y las cosas del destino de jugarse un certamen fuera de lo normal se impone y se apuesta por la lógica. Hasta los simuladores, se equivocan, y el análisis debe ser frío y real.
Hasta los simuladores se equivocan en la copa
Para este torneo, en el diario Crítica, habíamos hecho el mismo ejercicio y aunque fue con programas actualizados, quedaron situaciones que habían podido darse en el fútbol real