El francés Grégory Havret se impuso en la primera jornada del Abierto de Escocia y se colocó líder en la clasificación con 68 golpes, cinco por debajo del par, seguido muy de cerca por el inglés Paul Broadhurst que necesitó de 70 golpes para completar el circuito.
Una tarjeta final de seis birdies y solo un bogey le ha valido a Havret para dominar la sesión de ayer, y afrontar la de mañana con claras opciones de victoria.