El juego perfecto, sin descuidos, sin errores, aprovechando el parpadeo del contrincante, jugar con actitud y aptitud.
Palabras futbolísticas que se tienen que poner en práctica en la cancha, cuando un equipo debe sacar el triunfo o sumar puntos ante un rival muy difícil. En buen panameño, poner más que fútbol, hacer la heroica.
Es un librito que no está escrito, pero que en la cancha hay que ponerlo en práctica. Así tiene que jugar Panamá ante Estados Unidos, un rival que nunca se le ha ganado en eliminatoria y la verdad, "son los favoritos".
Estados Unidos y Panamá, en los últimos cuatro juegos, han empatado (1-1), lo que indica lo cerrado que terminan sus cotejos.
El único triunfo de Panamá ante Estados Unidos (2-1) fue en la Copa Oro 2011, con Julio Dely Valdés. Ustedes dirán que ahora es diferente, hexagonal, algo cierto, amigo lector.
Pero Panamá debe apegarse que tiene y puede sacar el resultado el viernes en el Orlando City Stadium, no pensar en ello, sería fatal. Los dirigidos por "El Bolillo" Gómez tienen que salir a ganar, o por lo menos no perder.
No se puede pensar que a Estados Unidos, porque pasa mal momento, ya se le ganó, sin haber jugado.
Tampoco se puede pensar que Estados Unidos saldrá a presionar a Panamá solamente en los primeros minutos del partido, sería otro error garrafal.
El estilo de EE.UU es simple, práctico, pero efectivo, no perdonan errores, los aprovechan por muy pequeños que sean.
Estados Unidos tiene un fútbol que no desordena sus líneas, desde la defensa, mediocampo y delantera, cada jugador mantiene su ubicación dentro de la cancha e intenta mantener la posición del balón. Aunque se juegue el minuto 90 y más.
El onceno de las Barras y las Estrellas es efectivo, aprovecha el juego aéreo, la fortaleza de Jozy Altidore, rapidez de Bobby Wood, además de la habilidad de Christian Pulisic y los disparos de media distancia que pueda proporcionarles Michael Bradley; a esto hay que sumarle el oportunismo de Clint Dempsey.
Estados Unidos es el favorito, pero también el presionado, obligado a ganar, saldrá a atacar, abrirá sus líneas. Panamá debe ser inteligente y aprovechar esa necesidad que tienen los norteamericanos para sacar su partido.