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‘Hay un montón de gente esperando oportunidades’

Es necesario incentivar el teatro, sembrar ese gustillo por el arte dramático con el que se ríe, se ora, se reflexiona, se ama y se desnuda el alma. Figuras como Sheldry Sáez han tenido la oportunidad de incursionar en el teatro, gracias a esta iniciativa que ya lleva 12 años en boga.


Tras bambalinas y antes de que finalmente se enciendan las luces del escenario, hay historias del teatro nacional que merecen ser contadas. Una de ellas tiene origen en Penonomé, en donde en los últimos 12 años, cerca de 400 jóvenes estudiantes han conocido las artes escénicas, las han practicado y con ello se han ganado un espacio importante.

Quien lidera esa iniciativa es Fredy Villarreal Vergara. Él se regocija de los frutos logrados, pero advierte que es necesario mejorar la calidad del concurso del Festival Nacional de Teatro Estudiantil Panameño (Festitep), con jurados más comprometidos y organizadores más idóneos.

Villarreal Vergara, junto a sus colaboradores de la Compañía Angelina de Teatro, en tres años han realizado 36 presentaciones, incluyendo tres festivales nacionales de teatro y un par de presentaciones en eventos nacionales de dramatización. En el marco del Festitep, ganaron la medalla de bronce este año, y en los últimos dos años se llevaron la medalla de plata en dramatización.

 

Sin embargo, lo importante es que se ha convertido en un grupo cultural comunitario —oriundo de una provincia— que ofrece su talento y esfuerzo a la comunidad, basado en el trabajo colaborativo y responsable.

Con la experiencia ganada con presentaciones en Atlapa, el teatro Anita Villalaz, además de apariciones en Penonomé, Chitré y Los Santos, la Compañía Angelina de Teatro apunta ahora hacia otros países en ese afán de despertar en los jóvenes el deseo seguir el teatro y en las entidades públicas y privadas, la motivación para apoyar al teatro y a tanta gente -especialmente joven- que está en espera de su oportunidad.

 

¿Qué hacía antes de embarcarse en este proyecto?

Antes de hacer teatro estudiantil estuve dando clases de Literatura y Español, organizando presentaciones de libros, concursos internos, externos, talleres, promocionando eventos culturales, etc.

 

¿Qué otros docentes comparten esta tarea con usted?

Los profesores Alba Batista y Alfredo Núñez fueron fundamentales en la creación de la compañía, pero quien en verdad vive esto como lo hago yo, se sacrifica, se involucra y ama el teatro es la profesora Marianela, quien se ha ganado el cariño de toda la compañía y quien siempre tiene una voz de aliento cuando los demás estamos dando muestras de cansancio.

 

¿Qué obras han presentado y de qué autores?

La primera obra que monté como teatro completo fue “La casa de Bernarda Alba”, de Federico García Lorca, luego vino “Cornejo tiene un complejo”, de Francisco Iligorry; “Bodas de Sangre”, de Federico García Lorca; “Una casa de líos”, de Álvaro Potes; “Tengo un millón”, de Víctor Ruiz Iriarte; “Eloisa está debajo de un almendro”, de Enrique Jardiel Poncela; “Fugitiva de la Gloria”, de Miguel Moreno; “Los Atardeceres del César”, de Tomás Otero; “Ayara”, de Miguel Moreno; “Donde es más brillante el sol”, de Neco Endara, y “Esa gotita de locura” con guion propio adaptado a partir del “Tartufo” de Molière, y obras de Merino, Mihura y Jardiel Poncela. Además de un espectáculo teatral folclórico, en el que yo elaboré el guion y que se estrenó en Salamanca, España en 2006.

¿Como cuántos estudiantes han participado en estos proyectos?

Ahora que usted me hace esta pregunta, me he puesto a hacer cuentas y he tenido más de 400 estudiantes en teatro a lo largo de estos 12 años, en los que me he dedicado de lleno a esta tarea. Las edades están comprendidas entre 12 y 18 años, aunque ahora empiezo a hacer un poco de teatro con egresados de mis grupos, o sea con jóvenes de más de 18. Los requisitos: responsabilidad, talento, compromiso y ganas de cultivar una experiencia que los marcará para toda la vida.

¿Qué estudiantes han descollado en diversos géneros teatrales?

Siempre es difícil recordar unos y no a otros, pero de verdad hay nombres que han brillado con luz propia como Annabel Miguelena, María Judith Arrocha, Rosa Espino, Euribiades Morales, Iremar Knight, Javier Zambrano, Gustavo Santamaría, Sheldry Sáez, Marissa González, Edgardo Sánchez, Carlos Gómez, Yanellys Quirós, Katherine Pérez, Jeysys Marín, Nelson Jaramillo, Francis Castillo y pupilos que empiezan apenas su formación, como Luz Vargas y Amílkar Martínez.

¿Ha sabido de algunos de ellos que hayan continuado actuando o estudiando teatro como carrera?

Sí, algunos han seguido actuando profesionalmente, trabajando en teatro y televisión como Anabell Miguelena, que incluso escribe teatro infantil; Iremar Knight, que trabajó en televisión (La Cáscara); Rosa Espino; Sheldry Sáez; Gustavo Santamaría, que ha tomado cursos de teatro en el extranjero; Marissa González y Jael Coronado, que han actuado como extras en películas de cine. Jeisys Marín, que está próxima a graduarse y seguirá la carrera de Danza y Teatro en la Universidad de Panamá. Yanellys Quirós acaba de representar a Udelas -Coclé- en el Certamen Nacional de Teatro Universitario. O sea que la gente sigue vinculada al mundo del espectáculo por uno u otro lado. Otros de mis teatreros ya son publicistas, organizadores de eventos, modelos, etc.

¿Han contemplado la posibilidad de presentarse en escenarios internacionales?

Sí, esa es una posibilidad que estamos manejando. Hay tres oportunidades que habrá que estudiar muy a fondo: Mérida, en Venezuela; Bogotá, Colombia, o Extremadura, España. Tres festivales de teatro que son de mucha relevancia. Creo que estamos más cerca del de Bogotá, gracias a unos cursos que tomaré allá en el mes de diciembre.

¿Tienen mentores? ¿Ha recibido apoyo oficial?

Como grupo estudiantil solo recibimos el apoyo de la escuela y patrocinadores locales que llegan más por amistad que por mecenazgo. Hay que impulsar más esta actividad. Mejorar la calidad de Festitep, con jurados más comprometidos y organizadores más idóneos. Te pongo un ejemplo, ¿cómo es posible que con tantos teatros en la ciudad de Panamá, el festival nacional se haga en salas de hoteles, sin las condiciones necesarias para un montaje teatral? ¿O que te pases trabajando seriamente seis meses en teatro de calidad, y luego premien a un grupo que te hace una obra de 20 minutos, improvisada, chabacana, de humor del feo? Después de experiencias como estas, es muy difícil convencer a los chicos de que hay que seguir haciendo las cosas bien, que tarde o temprano eso traerá sus frutos, porque en los concursos la cosa no es tan fácil. La Red Nacional de Profesores de Español (Rednade) hace un esfuerzo también con su concurso nacional de dramatización, pero debe mejorar las bases y la calidad del jurado, o mejor dicho aclararse a sí mismo cuáles son sus objetivos.

Creo que en gran parte la solución vendría si alguien que ame el teatro ocupara un puesto de mando en el Inac o en el Centro de Arte y Cultura del Meduca. También es necesario que la gente del teatro profesional se involucre un poco con este semillero. Yo me atrevería a sugerir una categoría de los premios escenas para el teatro estudiantil, al final de cuentas ese es el cultivo del teatro grande.

¿Algún otro plan a mediano o largo plazo?

A mediano plazo, enfocarnos para participar de algunos de los festivales internacionales, seguir consolidando el teatro dentro de las escuelas, continuar sembrando ese gustillo por el arte dramático, con el que se ríe, se llora, se reflexiona, se ama, se desnuda uno el alma, como la vida misma, en ese juego de roles, del fingimiento, del despojarse uno de su propio ser para convertirse en otro por lo menos en la oscuridad mágica de una sala de teatro.

¿Qué solicitud haría para ayudar a mejorar la situación del teatro?

Aprovecho para solicitar a las nuevas autoridades del Meduca fortalecer esta herramienta maravillosa de enseñanza y aprendizaje a nivel nacional con seminarios, talleres, apoyos de diversa índole y campamentos. Al Inac, que saque de sus cuatro paredes el teatro, que se vincule más con la cultura popular, desde allí sacará recurso humano para otras actividades más selectivas. Hay un montón de gente esperando oportunidades y no se vale que quienes tienen la posibilidad de ofrecerlas no lo hagan.

¿Alguna reflexión final?

El teatro, en lo personal, me ha dado las mayores satisfacciones en el plano profesional en mi vida, y aunque el teatro estudiantil es de mucho desgaste físico, psicológico y emocional, no cambiaría esta experiencia por ninguna otra. En mi mente perdurarán para siempre momentos inolvidables, precisamente en las tablas de un escenario. Si Lorca decía que el teatro era poesía que se hacía humana, yo diría que es palabra que cobra vida. Así como yo he podido disfrutar de esta experiencia, quisiera que muchas más personas pudieran vivirla. Es una plenitud, un éxtasis que ahora se me revela indescriptible.

Perfil
  • Nombre: Fredy Villarreal V.
  • Estudios: Universidad de Granada, España
  • Cargos: Profesor de Español y Director de Teatro en Escuela Angel María Herrera
  • Ejecutoria: En 2011 llegó a la Escuela Ángel María Herrera de Penonomé. En el verano del 2012 funda, junto a otros compañeros, la Compañía Angelina de Teatro, que en tres años ha tenido 36 presentaciones, incluyendo tres festivales nacionales de teatro y dos nacionales de dramatización.


fecha edicion
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952709
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América