Tras la suspensión de Joseph Blatter, la presidencia de la Fifa pasa automáticamente a Issa Hayatou, hijo de un sultán del norte de Camerún que ha dirigido el fútbol africano durante 27 años.
La Fifa dijo ayer que la condición de Hayatou como vicepresidente ejecutivo lo eleva a presidente interino durante la suspensión de Blatter por 90 días. Pero él mismo llega con su propia carga de escándalos, incluso anteriores denuncias de corrupción y una reprimenda del Comité Olímpico Internacional.
Hayatou, de 69 años, también tiene algunos problemas de salud, entre ellos una enfermedad renal que requiere sesiones regulares de tratamiento.
Después de ser confirmado presidente interino, Hayatou se apresuró a declarar que no buscará el cargo permanentemente.