"La selección de Panamá es un grupo de escolares que juegan contra profesionales bien formados", aclaró Gary Stempel, técnico de la selección de Panamá, que hoy enfrenta a Eslovaquia en su última presentación de la ronda regular en el Mundial de Fútbol Sub 20, que se disputa en Emiratos Arabes Unidos.
"No nos han humillado en ningún encuentro, y hemos demostrado que podemos jugar al fútbol con el resto. Nos hemos ganado mucho respeto y tenemos muchos motivos para estar orgullosos".
"Muchos de estos jóvenes han tenido que dejar sus trabajos en su país para estar aquí", añade el afable entrenador. "En una nación como Panamá, desde muy tierna edad los muchachos tienen que ayudar a mantener a sus familias... Para muchos de ellos el fútbol representa una salida.
Han hecho muchos sacrificios para estar aquí, y para ellos es un sueño hecho realidad, y una historia que contarán durante el resto de sus vidas. Nuestro temor era convertirnos en el hazmerreír del torneo, pero nuestras actuaciones han demostrado que estamos muy lejos de eso".
"Cuando regresen a Panamá, no van a volver a clubes de fútbol dignos, como muchos de los jugadores de las demás naciones... Algunos regresarán a su trabajo, otros a la escuela", cuenta Stempel, y nos sigue hablando de un país que produjo un héroe futbolístico como Dely Valdés pese a no contar con una liga profesional. "Aquí en Emiratos, ven más comida aquí en una sentada que en su país en todo el año. ¿Postre? Algunos de ellos ni siquiera conocen la palabra", dijo el técnico.