El delantero francés Thierry Henry se ejercitó ayer por primera como azulgrana, en una breve sesión en La Masía, acompañado del nuevo preparador físico del club, Josep Anton Pozanco.
Henry, que parece haber dejado atrás la lesión en el aductor izquierdo que le tuvo parado la segunda mitad de la pasada temporada, se ejercitó durante unos veinte minutos sobre el césped de entrenamiento, con el que tuvo una primera toma de contacto a través de diversos ejercicios físicos.
Otro de los nuevos fichajes del Barcelona, el centrocampista marfileño Touré Yaya, también estrenó hoy su condición de nuevo jugador azulgrana con un entrenamiento en doble sesión de mañana y tarde, aunque durante este último no coincidió con Henry sobre el césped de La Masía.
Cabe recordar que la plantilla azulgrana regresará al trabajo el próximo sábado, aunque Touré y Henry han preferido hacerlo con antelación, ya que las Ligas inglesa y francesa finalizaron antes que la española y, por lo tanto, han tenido más días de vacaciones.
Por su parte, Gabi Milito manifestó que es "un placer formar parte de un equipo con Ronaldinho, Henry, Eto"o y Messi"".
El pueblo panameño lo coronó ya como miembro de su trilogía de grandes delanteros: Rommel Fernández (cuyo nombre lleva el estadio nacional), Dely Valdés y ahora Blas. Su llegada a España sólo hizo que confirmar que está llamado a seguir esa exitosa senda de sus antecesores porque cualidades y gol no le faltan. Pude verle en acción en la Copa Libertadores y en la Copa de Oro y en ambas demostró que se trata de un delantero de talla mundial, tanto que en su país se hablaba de grandes clubes como su destino final. Y no se equivocaron porque el Hércules lo es y sólo le falta un líder en la cancha que lo conduzca hasta recuperar su brillo de antaño. Ese icono puede y debe ser Blas Pérez, potro indomable criado entre dos océanos.
M.A Vara. Diario AS