El intermedista Anderson Hernández desistió de participar con las Águilas Cibaeñas en la ronda semifinal del béisbol invernal dominicano, luego de recibir amenazas de muerte de fanáticos de su equipo original, los Tigres del Licey.
“Me llamaron y me dijeron que si me ponía el uniforme de las Águilas me iban a quemar vivo”, dijo Hernández. “Yo tenía la intención de jugar, pero así no se puede”.
Hernández pertenece a los Tigres del Licey, que fueron eliminados en la ronda regular. El formato de la liga permite que los jugadores de los equipos descartados sean seleccionados en un sorteo.
Las Águilas y el Licey son los mayores rivales de la pelota dominicana y ambos equipos comparten 20 coronas en el liderato de toda la historia. El presidente de las Águilas, Winston Llenas lamentó la situación y dijo “en mis 50 años en el béisbol lo he visto todo, nada me sorprende”.