“América y el Reino Unido nunca encontrarán a mi padre. Está en el lugar más seguro del mundo. No importa cuántos aviones bombardeen nuestra tierra, Afganistán nunca entregará a mi padre. Se ha desvanecido en el paisaje.
Papá se ha vuelto invisible”. Abdullah tiene 18 años y es uno de los 42 hijos de bin Laden. En una entrevista que publicó el diario británico Sunday Mirror, el joven asegura que su padre no es responsable de los atentados del 11 de septiembre y lo describe como un “hombre santo” que ama a sus hijos y vive con la más absoluta austeridad.
Abdullah, hijo de Sabiha, de 45 años, la quinta de sus cinco mujeres de bin Laden, asegura que última vez que vio a su padre fue el 9 de septiembre, dos días antes del ataque sobre Estados Unidos.
“Yo estuve con mi padre todo el día en nuestra casa de Kabul. l pasó todo el día con sus consejeros hablando sobre la guerra contra las fuerzas de la Alianza Norte. No hubo ninguna discusión sobre ningún ataque a América. Puedo asegurar categoricamente que mi padre no tuvo nada que ver con la guerra en Nueva York y Washington”.
Según Abdullah, aunque él quería quedarse para combatir, su padre le pidió que huyera junto a su hermano menor y su madre.