Después de cinco días de búsqueda por las montañas cercanas a Seattle, un helicóptero especializado avistó el cadáver del experimentado escalador John Arum, hijo mayor del promotor de boxeo estadounidense Bob Arum.
John Arum había desaparecido el pasado fin de semana en el Parque Nacional North Cascades, al noroeste de Estados Unidos.
El hallazgo del cuerpo sin vida del hijo del promotor Arum fue confirmado por la portavoz del parque, Kerry Olson, que también ofreció detalles del lugar donde se encontraba el cuerpo sin vida del montañero.
Los tripulantes vieron el cuerpo de John Arum, un abogado ambientalista de Seattle de 49 años, a unos 2.300 metros de altura en el lado norte del monte Storm King, un pico de 2.686 metros de altura en el estado de Washington, explicó Olson.
La portavoz del parque nacional también señaló que no era posible recuperar de inmediato el cuerpo de John Arum, pero que los tripulantes que lo vieron no tenían dudas de que estaba muerto.
Dijo que los socorristas que participaron en la búsqueda estiman que el escalador murió por una caída mientras intentaba la escalada a la montaña.
Socorristas ayudados por perros entrenados, varios helicópteros y un mejor clima habían iniciado el viernes el quinto día de un amplio operativo en busca de Arum.
La búsqueda comenzó el lunes, luego que John Arum no regresó de una excursión solitaria de fin de semana. Según su familia, esta escalada era parte de su proyecto de alcanzar las cumbres de las 100 montañas más altas del estado de Washington y hasta el momento de su fallecimiento ya había logrado 86.
Olson explicó que se desconoce lo que pudo suceder y la altura en la que se encontraba el fallecido cuando cayó.
"Todo lo que podemos conocer ahora es dónde el cuerpo fue encontrado, pero nada más", comentó Olson. "Es un área muy inestable, con desprendimiento de rocas y al que no podemos llegar de inmediato, por lo que tendremos que trabajar un plan de rescate".
Bob Arum, junto con otros miembros de su familia, fueron notificados en persona al poco tiempo de haber sido descubierto el cuerpo sin vida de su hijo.