Un Woods vuelve a brillar en el green, aunque en esta ocasión no se trata de Tiger, sino de su hijo, que ya le sigue los pasos.
Charlie, el menor de los retoños del ganador de 14 torneos majors, demostró la semana pasada que el talento en el golf es un asunto de familia.
El niño de siete años terminó en el segundo lugar (a cinco golpes del ganador) en el Mayacoo Lakes Country Club, evento que forma parte de los torneos de US Kids.
Este resultado no es una sorpresa, si se toma en cuenta que el año pasado Tiger aseguró que Charlie ya estaba demostrando su dominio sobre el juego.