Un hincha del Flamengo murió tiroteado en las afueras del estadio Maracaná luego de que su equipo conquistara el título del campeonato regional de Río de Janeiro, informó ayer la policía.
Leandro Santos Silva, de 20 años, que por primera vez en su vida había asistido a un partido en el Maracaná, fue la única víctima mortal de una serie de incidentes protagonizados por hinchas del Flamengo y del Vasco antes y después de la final del Campeonato Carioca.