Deportes

HISTÓRICO: La Rojita está en octavos


Lo que pocos esperaban sucedió. La Selección Sub-17 de Panamá, sí, esa a la que le llaman la Rojita, desafió y venció a la historia al clasificar, en su primera participación, a los octavos de final del Mundial de la categoría, convirtiéndose así en el primer equipo panameño en lograr una hazaña de esta magnitud.

El combinado nacional avanzó a la otra ronda, pese a haber caído ayer 2-0 ante Alemania, ya que los demás resultados que se dieron jugaron a su favor.

 

Panamá clasifica a los octavos de final como uno de los cuatro mejores terceros del torneo, con tres unidades y una diferencia de goles de menos dos (-2).

Ahora, los dirigidos por Jorge Luis Dely Valdés enfrentarán el próximo jueves a su similar de México.

 

Incidencias.
La Selección salía al estadio La Corregidora con la mente clara en lo que tenían que hacer. Sabían que un empate o una derrota por pocos goles los pondría en la otra ronda.

Al frente tenían a un equipo alemán que, por lo mostrado en sus dos partidos previos, había sido catalogado, junto a Brasil y México, como los mejores del certamen.

Sin embargo, a pesar de esto, la Rojita vendió cara su derrota.

 

A pocos minutos de comenzado el cotejo, Panamá se volcó en ataque y estuvo cerca de poner en peligro a los teutones.

Los jugadores istmeños jugaban sin complejos ante una poderosa escuadra teutona que demoró poco, muy poco en reaccionar.

Al minuto nueve, primera subida de los germanos y terminó en gol. Okan Aydin soltó un fuerte remate desde 30 metros, el cual se incrustó en el ángulo derecho de la portería de un Iván Picart que nada pudo hacer para evitar que el esférico se colara en la meta.

 

Panamá no se rindió y fue en busca del empate, aunque siempre de manera cautelosa.

Alemania dominaba la pelota, pero sin crear ocasiones de riesgo. El cotejo era bastante parejo.

Y, cuando por fin Panamá era un poco mejor en la cancha, apareció Mitchell Weiser para fulminar, de pierna zurda, a Iván Picart y sentenciar el enfrentamiento.

La derrota seguía sabiendo a victoria para el onceno panameño que, pese a estar cayendo, seguía acariciando los octavos de final.

En la segunda parte, Alemania volvió a hacerse dueña de la pelota. Panamá se defendía bien y apostaba por los contragolpes. Los "Delyboys" tenían su boleto histórico muy cerca y no estaban dispuestos a arriesgar de más.

El duelo siguió transcurriendo con un ritmo lento por momentos.

La defensa criolla dormía el balón en su sector y luego de algunos segundos, lo mandaba arriba para tratar de sorprender a una zaga europea muy ordenada.

A 15 minutos del final, Ecuador tomaba ventaja en su enfrentamiento ante Burkina Faso y, con este resultado, Panamá acariciaba muy de cerca los octavos.

Dos minutos más tarde, los ecuatorianos sellaban el 2-0 y le daban la clasificación a los “rojos” a la siguiente fase.

De allí en adelante, Panamá se preocupó más que nunca por hacer que los minutos transcurrieran con la lentitud de una tortuga o caracol.

Los menores de 17 años se tomaban su tiempo a la hora de realizar un saque de banda o de puerta y hasta para cobrar o levantarse de cualquier falta cometida.

Llegaba el minuto 90 y el central del partido señalaba la conclusión del mismo. La derrota ante Alemania significó quizás la más dulce en la historia del balompié nacional. Los jugadores y técnicos celebraban y no era para menos: habían logrado conseguir una proeza que quedará en la memoria de todos por muchos años.

El camino de la Rojita.
Panamá inició el torneo venciendo por la mínima diferencia (1-0) a Burkina Faso, con anotación de Jorman Aguilar.

Luego, los “rojos” cayeron por 2-1 ante Ecuador y cerraron la ronda de grupos al caer 2-0 con Alemania.


fecha edicion
old id
699592
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América