República Checa y Holanda, que ya se enfrentaron en la Eurocopa-2000 y en la eliminatoria de esta edición, volverán a encontrarse hoy sábado en un partido decisivo del Grupo D, pocas semanas antes de las clasificaciones para el Mundial-2006, donde volverán a medirse.
Los checos, con un recorrido sin faltas en la eliminatoria (siete triunfos y un empate), parecen un tanto disminuidos, como lo refleja la difícil victoria contra Letonia (2-1), el más "chico" de un grupo que de todas maneras dejará en el camino a un "grande".
Los holandeses también tuvieron sus dificultades al encarar el torneo, sorprendidos por Alemania en el primer tiempo antes de conseguir un merecido empate (1-1) gracias a Ruud Van Nistelrooy.
Luego del duro partido contra Letonia, en el horno de Aveiro (70 km al sur de Oporto) donde el gigante Jan Koller perdió cinco kilos, los checos se centraron en la recuperación. El técnico Karel Brueckner, que había alineado un equipo de ataque, que terminó el partido con siete jugadores ofensivos, probablemente volverá a una configuración más tradicional de 4-5-1.
Así, Milan Baros, aunque fue el autor del gol del empate contra Letonia, cederá en principio su puesto a Vladimir Smicer, como volante por la izquierda, mientras que Koller se ocuparía de inquietar a la defensa rival.
Los checos son conscientes de que no tienen el mismo estado de forma que cuando doblegaron a los Países Bajos en Praga en la eliminatoria (3-1), después de haber empatado (1-1) el encuentro de ida. Pretenden sin embargo que este sea su partido de referencia y olvidar así la derrota en la Eurocopa-2000 (1-0). Los "naranjas" la novedad podría ser el retorno de Clarence Seedorf en el medio campo.