El estadounidense Bernard Hopkins venció por nocáut en el duodécimo asalto al puertorriqueño Félix "Tito" Trinidad para quitarle el invicto y convertirse en el campeón único de los pesos medianos. La pelea disputada en el Madison Square Garden fue una completa demostración de boxeo de Hopkins, quien a sus 36 años logró la victoria más importante de su carrera cuando con antes que terminase el duodécimo asalto pusó el broche de oro a su dominio con un derechazo que tiró a la lona a Trinidad.
El árbitro Steve Smolger contó hasta ocho pero la esquina de Trinidad tiró la toalla y Hopkins se proclamó nuevo campeón único de los pesos medianos para dejar su marca en 40-2-1, 29 nocáuts.
Trinidad, de 28 años, en su segunda pelea dentro de la categoría de los medianos (73,6 kilogramos), nunca pudo con un rival que le dio la primera lección de boxeo para terminar con su invicto y dejar su marca en 40-1 con 33 nocáuts.
CUMPLI LO QUE PROMETI
El nuevo campeón único de los pesos medianos, el estadounidense Bernard Hopkins, que venció por nocáut en el duodécimo asalto al puertorriqueño Félix "Tito" Trinidad, en pelea de unificación por el título de los pesos medianos, dijo que había advertido a su rival que iba a ser una guerra y se lo demostró en el cuadrilátero.
"Pensaban que estaba haciendo publicidad con mis amenazas y advertencias, pero ahora ha quedado muy claro que me había preparado para una guerra, para ser el mejor del mundo y hacer historia al derrotar a Trinidad que no pudo mantener su invicto porque por primera vez tuvo enfrente a un auténtico rival", declaró Hopkins.
El nuevo monarca que hizo história al empatar la marca de legendario argentino Carlos Monzón, con 14 triunfos consecutivos en la defensa del título de los medianos, admitió que Trinidad había sido un gran campeón, pero en el Madison Square Garden el único que podía salir victorioso era él porque lo hizo todo perfecto en el cción mi derecha, directos, ganchos de izquierda y al final las combinaciones con las que termine su resistencia", subrayó Hopkins, de 36 años.
El nuevo monarca único de los medianos, algo que no sucedía desde la década de los ochenta cuando estaba el legendario Marvelous Marvin Hagler, también reconoció que su mejor preparación y una gran movilidad, que impidió que Trinidad pudiese romperle la distancia y la defensa fue otra de la claves de la victoria.
"Nunca quise ofender a nadie con mis acciones antes de la pelea lo único que dije es que tenía que luchar una guerra personal contra Trinidad, demostrar a todo el mundo que soy el mejor y que había aceptado el reto de la pelea porque sabía que iba a pasar a la historia como el boxeador que terminó con el mito de un invicto", subrayó Hopkins.
El campeón único de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), Consejo Mundial (CMB) y Asociación Mundial (AMB) reiteró que su filosofía siempre que salía al cuadrilátero era la de darlo todo.
"No tengo un terminó medio o mato o me matan y ahí tienen todos la prueba de que lo que digo, Trinidad fue ejecutado por mi boxeo y no he dejado ninguna duda que soy el mejor de todos", subrayó Hopkins, que dejó su marca en 40-2-1, con 29 nocáuts.