Después de librar tres duelos casi sangrientos que comenzaron en Kentucky, continuaron en Baltimore y culminaron en la Gran Manzana, el 12 de junio de 1978 Affirmed se convirtió en el undécimo caballo en ganar la triple corona estadounidense. De eso hace 36 años.
Antes de lograr la hazaña, Affirmed —siempre montado por el Steve Cauthen de apenas 18 años— debió superar a Alydar, que fue guiado durante toda la serie por el jinete panameño Jorge Velásquez. Es así como Affirmed se sumó a Seattle Slew, Secretariat, Citation, Assault, Count Fleet, Whirlaway, War Admiral, Omaha, Gallant Fox y Sir Barton como los únicos caballos que, en 95 años, han superado esta serie de competencias que durante 60 días sirven para determinar al campeón de los campeones.
Después de Affirmed, 11 équidos han ganado las dos primeras joyas, pero fracasaron en el Belmont Stakes, la carrera más larga de la triada y que se disputa sobre una milla y media (2,400 metros) en Belmont Park, también conocido como “el cementerio de los campeones”.
Hoy, 7 de junio de 2014, se presenta una nueva oportunidad para acabar con la sequía de triple coronados. La posibilidad la encarna un potro llamado California Chrome.
Aunque en los últimos 12 años, cinco caballos han llegado a estas instancias, ninguno lo ha hecho con el potencial de este potro barato, hijo de una madre de $8,000 y de un padrote de $2,000. Y es que California Chrome lo ha hecho todo bien. Sus triunfos en las dos primeras carreras han sido por demás convincentes; incluso parece que todavía no ha dado todo. Los reportes de prensa dan cuenta de que se ha mantenido saludable, lo cual permitió que su plan de entrenamiento se cumpla en tiempo y espacios oportunos.
Hoy, bajo la mirada de su entrenador Art Sherman, quien a sus 77 años busca el logro más importante de su carrera, California Chrome tendrá 10 rivales, pero su máximo enemigo será él mismo.
Víctor Espinosa, quien lo montará, tiene algo de experiencia en estas lides, ya que en 2002 montó a War Emblem para ganar las dos primeras joyas, pero sucumbió en Belmont, luego de trastabillar al momento del saque y no poder aguantar la distancia. Hoy Espinosa deberá emplear la misma calma que se le vio en Churchill Downs y Pimlico durante el mes de mayo.
Un alto porcentaje de sus posibilidades de ganar está en la estrategia que ponga en práctica. Su patrón debe ser igual: salir lo más temprano y cerca a la punta posible, administrar el aire durante la primera media milla e ir marcando el paso en la última milla.
Ir muy lejos del paso de carrera no es aconsejable debido a que las condiciones de la pista les dan ventaja a los caballos rápidos, cualquiera de los cuales pudiera tratar de fugarse y obligarlo a realizar un esfuerzo doble, lo cual sería sacrificarlo, como ha ocurrido con otros equinos que llegaron a estas alturas.
Nos parece que Espinosa debe aprovechar el hecho de que tiene una máquina entre sus muñecas e imponer su ley más temprano que tarde. Debe ponerse en posición de ataque y que los otros se vean forzados a presionarlo y, seguramente, California Chrome tendrá más pulmones a la hora de subir la loma.
La suerte está echada, estamos a punto de presenciar un hecho que, de producirse, será histórico. ¿Será capaz California Chrome de ofrecernos esa noticia que hemos estado esperando hace 36 años? Yo creo que sí. Esta tarde, cerca de las 5:52 p.m. lo sabremos. En caso de que pierda, por lo menos esperamos que sea capaz de luchar con la misma intensidad como lo hicieron Affirmed y Alydar hace 36 años, que fue la última vez que hubo fiesta en el “cementerio de los campeones”.