Qué hermoso, bello y fascinante es saber que uno pertenece a algo, que es parte de un sentimiento nacional llamado "Marea Roja", lo que se ha convertido en una tradición para respaldar a cualquiera disciplina deportiva.
¿Quién en su ropero no tiene una prenda púrpura? Comencemos a desempolvar esa casaca roja; esa que sudaste; la que todavía tiene las huellas del último abrazo, cuando junto a tus amigos celebraste aquella victoria, cuando se emocionó tu mente y como un volcán llegaste al éxtasis.
"Marea Roja", qué contradictorio el nombre, sobre todo para los pescadores que le representa algo negativo, cuando el mar está revuelto y el producto está malo, dañado. Para nosotros simplemente significa: ¡Soy panameño, yo sí le voy, le voy a Panamá!
Me comentaba Steve Torres, jefe de Prensa de CONCACAF, que quedó sorprendido cómo en la final de la Copa de Oro en el Gigant Stadium de New Jersey, la "Marea Roja" estuvo alta, casi que en 50 a 50 con los norteamericanos. Este domingo, en casa, tenemos que tener la misma contundencia.
La vibración positiva que podemos enviarle a nuestro orgullo, a la "Sele". Ese canto de "Olé... olé, olé, olé... Panamá", que retumbe fuerte en las paredes, que las gargantas estallen con cada gol de mi país, será determinante para lograr el primer objetivo ante los "cuscatlecos". No podemos darnos ese lujo de desechar nuestra "localía" y no presionar a los rivales.
El fenómeno social más importante de la historia deportiva de Panamá no se debe desvanecer. ¡Vamos… vamos al estadio… somos Marea Roja!. Motívate "pana" y comencemos a vibrar y activar los corazones, y esa sangre del mismo color de la camiseta que prevalezca, que sobresalga, que sea mayoría.
Las imágenes que envíemos al extranjero deben ser impresionantes; que el Rod Carew debe estar teñido, de canto a canto, totalmente de rojo; que no quede ningún espacio sin pintar de rojo; que todo el cemento sea tapado por la humanidad de cada seguidor que esté dispuesto a darle el corazón a nuestros gladiadores.
Ellos necesitan tu aliento para llegar al Mundial de Sudáfrica. Tenemos que estar todos encadenados: jugadores, técnicos, dirigentes, comunicadores y aficionados. Cada uno tiene que jugar su rol y el tuyo es ir al estadio.
¡Vamos al estadio! ¡Vamos al fútbol con vibración positiva!
Conocemos lo difícil que es acceder y salir del Rod Carew. También que es el Día del Padre y que los precios de las entradas están algo elevados, pero no seamos pesimistas, entreguémosnos a la gran fiesta con banderas, con tambores, con caras pintadas. Hay que definir la clasificación el domingo, forma parte de la historia y disfruta de la gran fiesta.
En la vida existen factores motivacionales, es por ello que tenemos que estar en el estadio para que nuestros jugadores no estén desmotivados y, sobre todo, tu presencia los compromete a rendir, a poner la hidalguía y el pundonor.
¡Cómo no te voy a querer si mi corazón es rojo y vamos al mundial! Hay momento para todo, para criticar, pero ahora es de apoyar, no nos equivoquemos, somos "Marea Roja" de corazón.
Venta de boletos.
Hoy la afición asistirá a celebrar el día del padre en el estadio Rod Carew para apoyar a la selección nacional. El fenómeno de la Marea Roja crece día a día y es la fanaticada más importante en cualquier deporte en nuestro país. Hoy se espera más de 15 mil aficionados.