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En una abierta confrontación contra el presidente Hugo Chávez, la Corte Suprema de Justicia acusó ayer al mandatario de estar violando los poderes públicos y advirtió que recurrirá al ámbito internacional para que se respete la dignidad institucional en el país.
El máximo tribunal emitió un duro comunicado, sin precedentes en la historia democrática del país, en respuesta a los comentarios de Chávez de que "el Congreso y la Corte Suprema de Justicia no tienen autoridad legítima ni moral".
Ante esas declaraciones que formuló Chávez durante una visita a Ciudad Guayana, población ubicada al sur del país, en las que planteó, los magistrados de la Corte Suprema se reunieron en sesión extraordinaria para emitir un pronunciamiento.
"Las expresiones del presidente constituyen una clara violación del respeto y la colaboración que debe existir entre las ramas de poder público que son el principio sobre el cual descansa nuestro sistema democrático", dijo el tribunal en el pronunciamiento leído por la magistrada Cecilia Sosa, presidenta de la Corte.
Sosa emplazó a Chávez a que tenga mesura en sus declaraciones "más cuando el respeto entre las ramas del poder público garantiza que logremos este cambio que estamos esperando, y en una verdadera democracia".
"Tales declaraciones atentan contra su dignidad institucional", dijo Sosa a los reporteros. Sosa informó que la Corte Suprema de Justicia recurrirá a todos los medios posibles en el ámbito nacional e internacional para que interpongan sus buenos oficios y lograr que se respeten los poderes en Venezuela.
Chávez, quien asumió el poder hace 70 días, está severamente enfrentado también al Poder Legislativo.
El mandatario amenazó la semana pasada al Congreso con disolverlo y declarar el estado de emergencia si no le daban poderes especiales plenos para imponer una serie de medidas económicas que le permitirían enfrentar la crisis financiera nacional.
El presidente reafirmó ayer, durante una visita a la ciudad Maracay, ubicada en el centro del país, que "sería muy fácil disolver el Congreso".
"Si hiciera una encuesta en el país el 90 por ciento apoyaría la disolución", dijo. "Ese congreso y la Corte Suprema de Justicia no tienen legitimidad política".
Pero, el canciller José Vicente Rangel, en un intento de aquietar las aguas, dijo que "no hay ningún plan autoritario" del presidente frente los poderes del estado.
"No existe ningún intento, velado o abierto, de disolver el Congreso o agredir a las instituciones", dijo el ministro en declaraciones a la red Globovisión de televisión.
De acuerdo a lo que prevé la constitución, durante el estado de emergencia el presidente puede suspender garantías constitucionales con excepción de las que consagran el derecho a la vida, los atropellos físicos y morales contra los detenidos o aplicar condenas que superen el límite legal de 30 años.
Las advertencias de Chávez llevaron hoy a Acción Democrática (AD), el principal partido de oposición, a recurrir a la Organización de los Estados Americanos para alertar sobre "el peligro que enfrentan el Congreso y el poder judicial".
El senador de AD Timoteo Zambrano declaró hoy que "la situación de Venezuela en el plano institucional es dramática".
El congresista explicó que si el presidente desconoce los poderes, la OEA podría suspender al país de la organización.
"Chávez está transgrediendo la constitución cuando amenaza con dar un golpe", dijo el congresista .
Chávez es un teniente coronel retirado que fue dado de baja hace siete años luego de encabezar un fallido intento de golpe de estado.