¡Uno, dos, tres, cuatro..! Fue el grito de los fanáticos colombianos cuando Humberto Mendoza, César Valoyes, Hugo Rodallega y Julián Anchico perforaron la meta del guardameta panameño Oscar McFarlane.
En Colombia, la sonrisa de "Cheché" Hernández y las banderas amarillas en las tribunas salieron a relucir al final del partido. Del lado panameño, se veían caras largas, miradas perdidas y rostros de reflexión. Sin duda hay mucho que trabajar de cara a la Copa de Oro.
El 4-0 de anoche no correspondió a una hinchada panameña que volvió a teñir el estadio de rojo. Una fanaticada identificada con la selección, acudió anoche en masa para apoyar al equipo nacional en su amistoso ante la selección cafetera.
Ni el frío ni la lluvia de horas antes; ni el apagón previo al partido ni el terrible tranque vehicular a causa de la lluvia y la protesta de los universitarios, impidió que la "marea roja" llenara las graderías del templo del fútbol panameño.
El reloj marcaba las 8:15 p.m., cuando el referí mexicano Armando Anchundia sonó el silbato que daba por iniciado en lance. Tan sólo habían pasado 45 segundos cuando Hugo Rodallega robó una pelota y puso en peligro el arco panameño. Afortunadamente la pelota se fue saludando al portero Oscar McFarlane.
Sin embargo, la acción marcaría el devenir de lo que serían los primeros 45 minutos.
Tras unos primeros minutos de estudio, fue Colombia el encargado de abrir el marcador. Humberto Mendoza anotó, tras varios desaciertos, primero de Oscar McFarlane, que calculó mal el tiro de esquina lanzado por Jonathan Estrada, y después, Alberto Blanco, quien se quiso adornar a la hora de rechazar sobre la línea el remate del zaguero colombiano.
McFarlane se reivindicó a los 34 minutos, al tapar un tiro peligroso de César Valoyes y al siguiente minuto, desbarató un remate a quemarropa de Hugo Rodallega, dentro del área grande.
El mejor de Panamá en los primeros 45 minutos fue el delantero del Águila de El Salvador, Nicolás Muñoz, quien sacó a los 32 y 37 minutos del primer tiempo, sendos remates que fueron desviados por el veterano meta colombiano Agustín Julio.
Antes que finalizara el primer tiempo, fue expulsado a los 43 minutos, el asistente técnico colombiano y exseleccionador de Panamá, José "Cheché" Hernández.
Dulce café en Panamá
El segundo tiempo fue un dulce café para Colombia y de reflexión para el técnico de Panamá, Alexandre Guimaraes. Sin dudas el técnico tiene mucho en que pensar de cara a la Copa de Oro. Es cierto que faltaban varios legionarios, pero no es excusa para caer 4-0 en casa.
Anoche se vio una selección muy tierna, los colombianos se pasearon a su antojo en la mediacancha, donde en Panamá, nadie dio una patada. Blanco cumplió ayer, tal vez, su peor partido con la selección, y jugadores como Amilcar Henríquez, Ricardo Phillips, Juan Pérez no generaron ningún juego.
Al final el resultado es más que lapidario y si se quiere justo, porque Panamá, salvo las acciones aisladas de Nicolás Muñoz, nunca representó peligro para el arco del veterano guardameta cafetero Agustín Julio.
Humillante derrota
La selección nacional no le correspondió a su público, que pese a la lluvia, llegó al Rommel Fernández.