Zlatan Ibrahimovic dejará el París Saint-Germain tras cuatro años en los que ha sido el líder indiscutible de un club que se ha hecho con la hegemonía incontestable del fútbol francés, pero que fracasó en su asalto al paraíso europeo.
El atacante sueco deja un impresionante palmarés nacional y personal que no consigue borrar que bajo su batuta el club no ha superado los cuartos de final de la Liga de Campeones, lejos de la ambición del propietario catarí de ganar esa competición.
Ibrahimovic marcó el fútbol francés con sus goles y la escena deportiva gala con sus declaraciones políticamente incorrectas.