Mañana es el tercer juego de las finales de la NBA, con ventaja para los Golden State Warriors sobre los Cleveland Cavaliers (2-0), en una serie que para este último equipo dependerá mucho de lo que haga su estrella, LeBron James.
"No es como nos gustaría haber vuelto a nuestro campo, con la desventaja de 0-2 después del rendimiento que tuvimos en el primer partido, algo difícil de asimilar, pero a la vez siempre estoy preparado para trabajar aun más duro y tener asimilado que necesitamos la victoria en el próximo encuentro", destacó James.
Los Warriors están cerca de recuperar para estas finales al armador Andre Iguodala, quien sufrió una lesión en su rodilla izquierda.
El entrenador de Golden State, Steve Kerr, admitió que cada vez hay más optimismo que Iguodala pueda jugar en las finales, pero dijo que todavía no tenía nada decidido de cara al tercer partido.
Cleveland, en las finales de 2016 y 2017 perdió sus dos primeros juegos ante los Warrior, mientras que en 2015, la llevó a su casa, empatada.