Un incendio presumiblemente intencional consumió ayer unas 400 viviendas de un asentamiento precario en la capital paraguaya y dejó más de 3.000 damnificados, dijo la policía.
Las llamas arrasaron el barrio "Pelopincho", de una zona de casas precarias ubicadas en la ribera del río Paraguay en donde habitan personas de escasos recursos, en su mayoría campesinos segregados del sector rural.
En el cinturón urbano que rodea al centro de Asunción, donde se produjo el incendio, viven un total 30.000 personas en condiciones de hacinamiento. La policía dijo que el fuego pudo haberse iniciado cuando un despechado ex convicto incendió en forma intencional la vivienda de su compañera sentimental, quien previamente se habría negado a atenderlo porque se encontraba en compañía de otro hombre.
Las llamas se extendieron rápidamente entre las demás viviendas, construidas mayormente con madera y cartón o residuos plásticos reciclados. El presidente Luis González Macchi, quien se encontraba en el interior del país, retornó con urgencia a Asunción para recorrer la zona siniestrada. "Es una situación triste la que viven estos compatriotas pero el gobierno va a apoyarlos y va a estar al lado de ellos", dijo el presidente.
En la mañana de ayer trabajaban en el lugar del incendio agentes policiales y militares, funcionarios del Comité de Emergencias, de la Dirección de Beneficencia y de la Muncipalidad de Asunción, además del despacho de la Primera Dama, Susana Galli.
"Están trabajando las esposas de los agentes policiales para preparar el almuerzo y la cena para los damnificados con la colaboración de las fuerzas militares", dijo el comisario Wildo Acosta, jefe del área metropolitana de la policía.
El ministro de Salud, Martín Chiola, dijo que se atendieron a dos personas con quemaduras graves y a una decena con heridas leves, pero señaló que el problema principal es la sanidad del lugar y la reubicación de los damnificados