Los indígenas niegan que ambicionen llegar al poder luego de un "levantamiento nacional" que obligó al gobierno a rectificar algunas medidas económicas, mientras un alto funcionario dijo ayer que existió la posibilidad de un golpe de Estado.
Ricardo Ulcuango, vicepresidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (CONAIE), aseguró que "todavía no estamos pensando poner un presidente de la república".
"Lo que sí debo decir al país que con nuestras autoridades indígenas estamos demostrando capacidad de gestión", señaló.
Aclaró que al movimiento indígena le interesa "ir construyendo el poder desde abajo.No tomar la presidencia y desde ahí tratar de imponer".
Agregó que el modelo económico vigente en Ecuador "se vuelve obsoleto, por eso venimos planteando una reforma estructural a nivel político, económico, social ...en eso tenemos que meter la mano todos los ecuatorianos".
En tanto, la dirigente indígena Blanca Chancoso, expresó que "nuestra intención no es desestabilizar, pero si no cumplen los acuerdos ...los pueblos indígenas no van a parar su lucha por más que tengamos cuántos muertos".
En tanto, el ministro ecuatoriano de Defensa, Hugo Unda, anunció ayer que el estado de emergencia vigente en el país desde el pasado viernes será levantado en "pocos días".
El "levantamiento" indígena, que duró 10 días, terminó cuando el Gobierno aceptó reducir de 2 a 1,6 dólares el precio de la bombona de gas de uso doméstico y congeló el de los combustibles durante un año, entre otras medidas.