Los hípicos panameños están acostumbrados a recibir información vital.
En muy pocos hipódromos del mundo, los apostadores tienen acceso a detalles como el peso físico de los equinos semanalmente, a los aprontes matinales de forma diaria, así como a la tabla de pronosticadores gratis.
Acentuamos lo de “gratuito” porque quienes han tenido la oportunidad de visitar otros hipódromos, saben que antes de hacer su primera apuesta deben gastar al menos unos cinco dólares para dotarse de las “herramientas” necesarias para jugar.
En Panamá se acostumbra a poner esa información al servicio de los interesados de manera expedita, puntual y veraz.
Pero cuando ese mecanismo falla, ya sea por negligencia o mala fe, se compromete seriamente la imagen del espectáculo.
Por ello es necesario que la información pertinente a los cambios de jinetes, entrenadores, establos, pesos, posiciones de partida y otros se maneje con transparencia y se haga llegar a los apostadores.
Hacer lo contrario es atentar contra el negocio.