El juez español Baltasar Garzón recibió documentación sobre bolivianos que fueron detenidos, torturados y asesinados en Chile durante el régimen de Augusto Pinochet, informó ayer el secretario general de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos.
Sacha Llorenti dijo en conferencia de prensa que una misión integrada por representantes de las organizaciones humanitarias y de los familiares de los bolivianos muertos viajó a Madrid, para entregar la documentación probatoria a Garzón a fin de que la incluya en el proceso contra Pinochet.
Llorenti dijo que esa documentación fue entregada el miércoles en el juzgado quinto de la Audiencia Nacional de España, donde se encontraba Garzón.
Los bolivianos muertos en Chile poco después del golpe militar de Pinochet, que derrocó al presidente Salvador Allende, fueron identificados como Jorge Ríos Dalenz, Enrique Antonio Saavedra, Carlos Ramiro González, Donato Quispe Choque, Ignacio Soto y Luis Busch.
Ríos Dálenz fue uno de los fundadores del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) de Bolivia, siendo exiliado a Chile por el gobierno del general Hugo Banzer Suárez, que tomó el poder en agosto de 1971.
Saavedra y Gonzáles eran dos estudiantes que viajaron a Chile para cursar estudios universitarios, dado que Banzer cerró por un año las universidades de Bolivia.
Quispe Choque era obrero de una fábrica, y fue detenido cuando salía de su casa La presentación de las pruebas contra del ex jefe del gobierno chileno fue hecha por las organizaciones promotoras de los derechos humanos, porque el gobierno no está de acuerdo con la aplicación de la justicia extraterritorial, según dijo el viceministro de la Presidencia, Guillermo Fortún.
El actual gobernante boliviano es el general Hugo Banzer, ganador de las elecciones generales de 1997.
El secretario general de la Asamblea de Derechos Humanos dijo que entre los documentos entregados a Garzón figura uno elaborado por el Consejo de Seguridad Nacional en la década de 1970, que establece que la dictadura de Banzer participó en el denominado "plan Cóndor", una alianza con otras dictaduras sudamericanas para garantizar su estabilidad.
Banzer ha negado que durante su gobierno (1971-1978) haya participado en ese plan Cóndor.
Llorenti dijo que "existen pruebas sobre la participación de Banzer en la Operación Cóndor, junto a las dictaduras de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay.