Con la ayuda del jovencísimo Theo Walcott, héroe indiscutible y autor de un "hat-trick", la Inglaterra de Fabio Capello superó ayer con sobresaliente en Zagreb su segundo examen de la fase clasificatoria ante la temida Croacia, a la que tumbó con un merecido 4-1 que silenció a los escépticos.
Walcott, jugador del Arsenal, deleitó a sus seguidores. Comenzó la jugada Rio Ferdinand con un centro a Rooney que rescató el delantero del Manchester United para tratar de quebrar la zaga local.
Un rechace de la pelota desembocó en los pies de Walcott, que remató en la portería anfitriona para dar ventaja a su equipo en el minuto 26.
Walcott pagó con creces la confianza que su técnico depositó en él y no dejó de moverse por su banda, siempre presto a ayudar a Wayne Rooney, otro de los engranajes más solventes de Capello.
Croacia pudo haber nivelado mediante un disparo de Petric, que centró a la meta de James después de que el meta inglés no lograra alejar la pelota aunque Brown consiguió desterrar el peligro despejando el balón.
Inglaterra se metió en el segundo tiempo con ventaja numérica y moral.
Los ingleses comenzaron a crear y en este tiempo se vio una mejoría notable en el juego de los hombres de Capello, a los que también les favorecieron las circunstancias.
El árbitro pitó la roja directa a Robert Kovak por un codazo a Joe Cole, que dejó ensangrentado al jugador del Chelsea; y Croacia se quedó con diez jugadores a partir del 53.
Inglaterra creció y se sobrepuso al juego sucio croata. Rooney y Lampard se entendieron a la perfección para combinar una jugada que pasó por Heskey para volver a Rooney y que finalmente fue rematada por Walcott, el hombre del partido, que remató en la meta de Pletikosa para abultar el marcador de Inglaterra con el segundo tanto.
Las defensas croatas se desbarataron e Inglaterra desplegó sus dotes ofensivas a placer. Le tocó el turno a Rooney, tras un pase de Ashley Cole a Jenas que alcanzó al delantero del United bordeando el área de penalti desde la que remató sin piedad.
El gol provocó una reacción en las gradas, que poco a poco fueron quedándose con butacas vacías de hinchas locales que no podían digerir la derrota, pese a que se las arreglaron para anotar un gol, obra de Mario Mandzukic.
Walcott remató su brillante partido de esta noche al firmar un "hat-trick" para su selección con el cuarto gol para Inglaterra antes de ser reemplazado por el volante David Beckham.