Sin Leo Messi, gran protagonista de la pretemporada azulgrana y obligado por la FIFA a acudir a los Juegos de Beijing, el Barcelona inicia una gira de una semana por Estados Unidos, donde disputará dos partidos, en Chicago y Nueva York, antes de regresar para preparar ya su primer compromiso oficial, la previa de la Liga de Campeones.
Será un periplo menor y más relajado que la experiencia mexicana y estadounidense de hace dos años, cuando los compromisos adquiridos por el club y los cambios horarios afectaron a la plantilla, agotada físicamente al término de la gira.
La expedición azulgrana partió ayer del aeropuerto de Bolonia en dirección a Chicago, primera escala de su gira. En la ciudad de Illinois se enfrentará el próximo domingo (18.00 según el horario local, la una de la madrugada en España) al Chivas de Guadalajara mexicano.
Durante su estancia en Chicago, el club ha previsto una serie de actos promocionales en su intento de profundizar en el mercado futbolístico de Estados Unidos, como un entrenamiento en la Universidad de Illinois, otro en el Toyota Park, sede de los partidos del Chicago Fire, de la MLS (Major League Soccer), o una presentación publicitaria junto a la firma que viste al primer equipo.
A primera hora del próximo lunes, el Barcelona saldrá hacia Nueva York, donde el presidente del club, Joan Laporta, mantendrá un encuentro con la peña azulgrana de la ciudad.