A sólo dos años de su centenario, la FIFA tendrá en su mayor realización la Copa de Fútbol del Mundo, el desafío más grande de su historia. La falta de tradición y cultura futbolística de los anfitriones Japón y Corea del Sur, los costos de operación, las diferencias del comité organizador, la ausencia de diversos craques, lo inédito de la organización de las dos sedes y el escenario geopolítico actual hacen de la Copa 2002, un evento de alto riesgo en todos los sentidos y hasta en la vistosidad del torneo.
Esta edición número 17 que comienza a primeras horas de este viernes, cuando Francia actual campeona del mundo se enfrente a Senegal en Seúl, 6 años después desde que el entonces presidente de la FIFA, Joao Havelange anunciara la sede de los 2 países asiáticos encargados de organizar la Copa Mundial de Fútbol. Desde ese momento los surcoreanos y los japoneses han tenido que dejar atrás años de rivalidad para poder presentar un ambiente digno del mayor evento deportivo del mundo.
Los japoneses y coreanos han intentado sustituir su falta de tradición futbolística con una alta integración de tecnología. Con 20 sedes en las cuales los asiáticos prometen mucha innovación, como el gramado del Sapporo Dome y el genial International Yokohama Stadium, donde será la final, con 42 a 70 mil asientos, que pueda superar la cantidad de público asistente de la Copa anterior de 46,500.
Es impresionante la presentación de los campos y gramados convertidos en bellezas en los 20 estadios reservados para los juegos, donde desde ya resaltamos que esta Copa del Mundo quedará para la historia. Una primera Copa histórica por ser la primera del siglo 21 y la primera a realizarse en Asia.
Por la primera vez desde su creación en 1930 esta competición será celebrada fuera de Europa o América, ese único factor nos presenta un impresionante mérito y riesgo. Sólo en Suecia en el año de 1958 se realizó la hazaña en donde un país que no estuviera en su continente ganara la copa del mundo, fuera de su continente ganando Brasil su primera Copa del Mundo hecho que deberá volver acontecer en la final del 30 de junio en la gran final del torneo.
Dentro del campo el reflejo es que pueda ser la copa más difícil de apostar. Ninguna de las selecciones favoritas jugará a menos de 12 horas de vuelo de su casa, con enemigos como el clima, el aire , la comida.
El primer grupo de favoritos incluye a Francia y Argentina, dos selecciones bien presentadas y con un gran juego en conjunto. Después aparecen Brasil, Alemania y Italia, que siempre por tradición son favoritas. Los italianos de Trapattoni salieron subcampeones de la Eurocopa 2000, detrás de Francia, los alemanes que venían de una década de altibajos renovaron su selección, aunque es difícil apostar en ellos, pero son pocos los equipos que compiten como Alemania.
Brasil que se desgastó en el último mundial, nunca había tenido resultados tan humillantes, tantos cambios de entrenador, denuncias de corrupción y sufrimiento en las eliminatorias. Pero pese a todo siempre es favorito, han conseguido armar un equipo agradable pero por mejorar en el ataque, más que suerte necesitará arriesgarlo todo.
El tercer grupo incluye a España, Portugal y Inglaterra que esperan juntas un milagro. Las decisiones por penales, los errores de los árbitros, una falta más enfocada, cualquier aspecto negativo podrá incidir fuertemente.
Suerte es la palabra más importante en esta copa. En un mundo que no cuenta más con el World Trade Center, con 2 países que deberán redoblar sus esfuerzos para terminar positivamente el evento.