La segunda batalla legal para hacer que Augusto Pinochet sea juzgado por violaciones a los derechos humanos se inició ayer, cuando una corte chilena comenzó el trámite de desafuero del senador vitalicio.
El juez Juan Guzmán entregó a la corte de apelaciones más de 1.000 páginas de antecedentes sobre 12 de las 65 querellas contra el ex dictador de 84 años.
"A solicitud de los abogados querellantes, ordené entregar los antecedentes al pleno" de la corte de apelaciones, declaró Guzmán en los pasillos del palacio de justicia.
Tres días después del ruidoso regreso a Chile de Pinochet, Guzmán dio así el puntapié inicial al desafuero necesario para pasarle al general la cuenta por los crímenes perpetrados bajo su régimen, de 1973 a 1990.