El Real Madrid llega a la primera cita oficial de la temporada 2008-09, el partido de ida de la Supercopa de España, en plena marejada para iniciar su camino sin Cristiano Ronaldo, tras el frustrado intento de fichaje, que dejó además a Robinho indignado, tensando la cuerda para irse al Chelsea.
El enfado de Bernd Schuster ha ido incrementándose con el transcurso de la pretemporada. Desde que explotó en la primera etapa en Irdning, donde pidió al club que zanjase de una vez por todas el plan A (Cristiano Ronaldo), para lanzarse por el plan B (Van der Vaart, Villa o Huntelaar y Diego), hasta ahora, que se encuentra con un solo fichaje y Robinho con la cabeza fuera.
El brasileño quiere marcharse al Chelsea. Se siente ninguneado, moneda de cambio cuando estaba abierta la operación por Cristiano.