Un tren de cercanías arrolló ayer una furgoneta que transportaba braceros ecuatorianos, la arrastró más de 200 metros hasta que quedó destrozada y mató a 12 de ellos esparciendo restos desmembrados a ambos lados de la vía, dijeron las autoridades y los medios informativos.
El cónsul ecuatoriano de Murcia, la provincia del sudeste español a la que pertenece Lorca, pidió a los familiares y personas que conocían a las víctimas que acudan a identificar los cadáveres, aunque muchos quedaron destrozados.
El conductor de la furgoneta fue hospitalizado en estado crítico, con una lesión craneal y un derrame cerebral, y una adolescente de 13 años resultó igualmente herida en la cabeza, aunque de menor gravedad, dijo el ayuntamiento de Lorca.
La policía indicó que el vehículo iba sobrecargado, ya que aunque tiene una capacidad límite de seis pasajeros, viajaban en su interior 13 y el conductor.
Los pasajeros del tren que sufrieron lesiones leves fueron atendidos en el lugar por los equipos de socorro pero una mujer de 76 años fue internada con un ataque de nervios.
Radio Nacional de España y despachos de prensa dijeron que los cadáveres quedaron esparcidos en un tramo de 200 metros de vía al arrastrar el tren la furgoneta tras el impacto hasta reducirla prácticamente al chasis.
Los equipos de rescate dijeron que la identificación de los cadáveres será difícil porque muchos de ellos quedaron destrozados, indicaron despachos de prensa.
El tren transportaba unas 30 personas, dijo el vocero del ayuntamiento Tomás Guillén.