El Procurador General de Colombia, Jaime Bernal, miembro de un comité civil que promueve la salida negociada para el conflicto guerrillero, estimó ayer que el diálogo de paz entre el Gobierno y los rebeldes guevaristas del ELN se iniciará "muy pronto".
"No me queda ninguna duda de que el Gobierno y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) van a acordar muy pronto la zona" (donde los rebeldes pretenden llevar a cabo una Convención por la Paz), declaró Bernal a los periodistas.
El ELN, el segundo grupo rebelde del país con más de 5.000 combatientes, ha anunciado esa Convención como un paso previo e indispensable a las negociaciones formales con las autoridades.
Bernal señaló que la sociedad civil también debe exigirle a los guerrilleros que cesen los secuestros de personas y los ataques dinamiteros, porque, dijo, "no se puede justificar la violencia mientras se está negociando la paz".
Según los líderes guerrilleros, el ELN ha secuestrado a varios civiles y atacado objetivos estatales y privados con el propósito de "presionar políticamente" al presidente colombiano, Andrés Pastrana, para que desmilitarice una zona del departamento de Bolívar (norte), a fin de celebrar allí la Convención.
Los lugareños de varios municipios de Bolívar y los paramilitares de extrema derecha -enemigos acérrimos de los insurgentes- se oponen rotundamente a la desmilitarización de la zona.