El estadounidense Michael Phelps terminó ayer de despegar en el Mundial de Natación de Roma 2009 al adjudicarse un nuevo oro, el cuarto que acumula ya en el campeonato, y batir el récord del mundo en la final de los 100 metros mariposa (49.82).
El de Baltimore confirmó ayer, a un día de que concluya el campeonato, que sigue siendo capaz de pulverizar plusmarcas y de imponerse a sus rivales, después de un comienzo un tanto discreto que hizo levantar ciertas suspicacias sobre el estado del ocho veces campeón olímpico en Pekín 2008 y seis veces en Atenas 2004.
Pero nada más lejos de la realidad, al menos es lo que viene demostrando el de Baltimore en las últimas pruebas, después de lograr también el oro en los 200 metros mariposa y batir en esa prueba su propia marca mundial.