Siete yeguas, la mayoría importadas, fueron nominadas anoche para competir en el clásico Día de la Madre.
Trascendió que fueron inscritas Forlipana, Sira, Duskha, Siphonica, Moon Isabela, además de las nacionales Mili Minela y Alexia.
El clásico Día de la Madre se disputará el domingo 7 de diciembre sobre 1800 metros y cuenta con un premio de B/.20,000.00, más el producto de los aportes que realicen los dueños de caballos en concepto de inscripción y ratificación.
Todas las yeguas que fueron inscritas anoche deben ser ratificados por sus propietarios mediante el pago de la cuota final por la suma de B/.400.00 a más tardar a las 6:00 de la tarde del próximo domingo.
Por otra parte, ayer se informó que el caballo Lord Gittens resultó positivo con cocaína.
Una vez se procedió a cotejar las tarjetas correspondientes se pudo constatar que este caballo corrió contaminado con esta sustancia durante su presentación en el clásico Fernando y Carlos Eleta A., corrido el 5 de octubre en el que ocupó la cuarta posición.
Posteriormente ganó el clásico Dr. José Miguel Alemán y se clasificó para el clásico Velocidad del Caribe.
El incidente de ayer no afectará su participación en este evento internacional, ya que la suspensión de 30 días que le cabría vencería antes de la celebración del evento internacional que se disputará el sábado 6 de diciembre en el hipódromo Nuevo El Comandante, localizado en Canóvanas, Puerto Rico.
Pero, los restos de esta gloria del boxeo y deporte panameño regresaron a la patria que lo vio nacer. De ello se encargó la Comisión de Boxeo Profesional, en especial, por las gestiones de Alejandro “Tito” Abood, quien por varios años fungió como Alto Comisionado de Boxeo.
El traslado se logró y hoy los despojos mortales del primer campeón gallo latino y de Panamá reposan en el Cementerio Manuel Amador Guerrero. La Comisión de Boxeo Profesional, Abood y la comunidad nacional hicieron posible que se consiguieran los fondos necesarios para construir la tumba donde hoy reposa este “titán” de los puños.
Panamá Al Brown constituye un ejemplo y un claro espejo donde deben reflejarse todos los que se dediquen al duro deporte de los puños.
Fue un verdadero gallo y no sólo por la categoría en la que siempre peleó, sino por su tenacidad y constancia en este duro deporte en el que pocos tienen cabida.