Las graves inundaciones en el noroeste y centro argentino habían arrojado hasta ayer un balance provisorio de 10 muertos, 12 desaparecidos y unos 15.000 evacuados en ocho provincias.
Por el momento, ninguna cifra oficial ha sido proporcionada y el balance es fruto de múltiples fuentes a veces contradictorias.
Según la ministra de Acción Social, Graciela Fernández Meijide, las pérdidas son mutimillonarias y calificó de "desastre" las inundaciones. Además definió la situación como "dramática" luego de visitar ayer las zonas afectadas.
En el noroeste, sólo en Santiago del Estero ayer había más de 13.000 evacuados por nuevos desbordes de los ríos Dulce y Bermejo, extremo que podría afectar en los próximos días a la vecina Formosa.
En cambio, en Jujuy, Salta y Tucumán, el panorama mejoró pero se teme por nuevas lluvias.
El presidente Fernando de la Rúa expresó ayer su "profunda preocupación" por la pérdida de la cosecha en las zonas afectadas y comentó que esa situación "requerirá sin duda asistencia de la Nación".
En Córdoba, dos cadáveres fueron encontrados ayer en la localidad de La Calera, arrastrados por la corriente del río que atraviesa la zona, durante el fuerte temporal de lluvia y viento que azotó anoche a la región (en menos de una hora cayeron 120 mílimetros de agua), informó la policía, que agregó que hay otros cuatro desaparecidos.
En Santiago del Estero los evacuados eran en 15 de los 27 departamentos provinciales y la situación comenzó a empeorar por la importante creciente del río Dulce, que destruyó las defensas construidas en zonas ribereñas de la capital provincial y localidades del sur.
El secretario de la Producción de esa provincia, Eduardo Zeman, señaló que las lluvias caídas y los desbordes de ríos provocaron el anegamiento de 30.000 hectáreas y daños en el 60% de los cultivos.
En Formosa, los desbordes del Bermejo pusieron en alerta a las poblaciones ribereñas, porque las aguas comenzaron a salir de su cauce en vastas áreas del sur provincial.
Funcionarios de Recursos Naturales informaron ayer que la salida de madre de este curso hídrico comenzó a afectar la zona comprendida entre las localidades de San Pedro y Bañaderos, en una extensión aproximada de 50 kilómetros.
En Tucumán, la situación está controlada a pesar de que se repitieron lluvias durante las últimas horas en algunas las zonas afectadas. Sin embargo, no fue necesario realizar nuevos operativos de evacuación.
En Jujuy, los damnificados por las inundaciones comenzaron a recibir desde ayer la ayuda en alimentos y medicamentos.
En ese territorio cayeron en una hora 120 milímetros de lluvia. En Salta, donde unos 800 pobladores de diversos parajes del interior continuaban ayer aislados, se mantenían las lluvias, que también afectaban ayer en la mañana a la capital provincial.
En La Rioja y Catamarca otras de las provincias afectadas, la situación comenzaba a normalizarse hoy a pesar de que en el interior riojano aún quedaban evacuadas unas 50 familias.