En un hecho sin precedentes en Honduras, las fuerzas armadas admitieron que por lo menos cinco de sus ex comandantes en jefe dispusieron de partidas presupuestarias estatales por unos 8 millones de dólares para su beneficio personal.
"Todos sabíamos que el jefe tenía una cuenta confidencial, que manejaba a su libre albedrío", dijo a la prensa el coronel Carlos Andino, vocero de las fuerzas armadas.
Añadió que "la cuenta era confidencial y no la supervisaba ni el poder ejecutivo ni ninguna oficina contralora del gobierno". Los comandantes en jefe de las fuerzas armadas que gozaron de ese privilegio durante 11 años fueron los generales Walter López Reyes, Arnulfo Cantarero López, Humberto Regalado Hernández, Luis Alonso Discua y Mario Hung Pacheco.