No parece lógico que Panamá con un sexto lugar en el béisbol Panamericano, quiera confirmar su participación en la Copa del Mundo de Cuba, en octubre próximo.
Sin embargo, la novena panameña se ganó el derecho de asistir para hacer su presentación, ya sea ridícula, milagrosa o sorprendente. Si se ponen en la balanza los pro y los contras para ir a Cuba, sin dudas los aspectos negativos ganan. Se perderá prestigio, tradición y hasta esfuerzos técnicos y económicos.
Pero, si Panamá fue a República Dominicana con el propósito de clasificar a este mundial, la Federación de Béisbol no debe perder ese rumbo y simplemente reforzar el equipo. Hay que recordar además que Panamá debe tener un equipo preparado, pues a finales de octubre se realizará aquí un torneo preolímpico, que es válido para dos plazas para los Juegos Olímpicos de Atenas, Grecia, el próximo año.
La confrontación en Cuba no se debe tomar como un simple fogueo y para cumplir con los organismos internacionales.
Obviamente la competencia será muy exigente, pues los equipos asistirán con sus jugadores profesionales. La federación panameña, aunque tiene más tiempo para decidir, es probable que mañana se refiera al respecto y envíe una lista de casi 60 jugadores que están disponibles para jugar.
Los cubanos ya tienen contemplado a Panamá para este torneo. Los panameños quedaron ubicados en el grupo B del certamen y deben enfrentarse a Brasil, Francia, Australia, Estados Unidos, China Continental, Japón y Holanda.
Por eso se habla que si Panamá asiste, lo debe hacer con un equipo digno, que no dañe la reputación beisbolera panameña, con una presentación mediocre. El tiempo se agota y sólo hay conversaciones con los jugadores. La fecha de inicio de las prácticas es un misterio, al igual que el técnico que los dirigirá.
En cambio, Nicaragua -revelación de los Juegos Panamericanos- no tiene el dilema de ir o no al mundial cubano. Ellos fueron a Dominicana con el objetivo de clasificar para exhibir su potencial en La Habana, pero con las miras puestas en el Preolímpico de Panamá, rumbo a las Olimpiadas.
Panamá ha estado presente en los últimos tres campeonatos del mundo de béisbol, bajo la dirección de José Murillo en 1994; Ramón Webster en 1998 y Carlos Heron en el 2001. En el 94 y 2001 ocuparon el quinto puesto.
Queda en manos de la federación iniciar rápidamente la convocatoria de los jugadores, nombrar un técnico y dar fecha de inicio a las prácticas, para mejorar esos quintos lugares y no hacer el ridículo en La Habana.