Islandia, la nación de menor población que disputa la Eurocopa, dio la gran sorpresa del torneo al clasificarse ayer a los octavos de final con un triunfo por 2-1 ante Austria.
La victoria dejó servido el partido que el plantel islandés soñaba: un cruce contra Inglaterra en los octavos de final.
"Siempre he remado por Inglaterra en los grandes torneos internacionales, cuando nosotros nos ha tocado estar a la orilla", indicó el zaguero islandés Kari Arnason.
Arnor Traustason anotó en el último minuto de los descuentos para dar el triunfo a Islandia, una isla cerca del círculo ártico con una población de 330 mil personas, y que llegó al campeonato en Francia con pocas expectativas en un sector que incluía a Portugal, Austria y Hungría.