Israel suspendió sus conversaciones con los palestinos, precipitando el proceso de paz en Oriente Medio hacia una nueva crisis, donde el tiempo para alcanzar un acuerdo definitivo se agota con celeridad.
Danny Yatom, un asesor de alto rango del primer ministro israelí, Ehud Barak, dijo a Radio Israel, que "no estamos enojados con los palestinos y ellos no están enojados con nosotros", agregó, al tiempo que instó a los palestinos a presentar "posiciones más constructivas y moderadas, a fin de que puedan proseguir las conversaciones o contactos y pueda reducirse la brecha existente".
La suspensión es una nueva presión a los intentos del presidente estadounidense, Bill Clinton, de mediar un acuerdo antes de que Barak se enfrente a un parlamento en gran medida hostil, que al parecer se apresta a convocar a elecciones anticipadas cuando reanude sus sesiones a fines de octubre, luego del receso de verano.
El negociador palestino Saeb Erekat dijo a Reuters que estaba "sumamente sorprendido" por la decisión israelí.
Después de que Israel anunció el "receso" de negociaciones, portavoces israelíes y palestinos en la región no aportaron detalles específicos sobre las áreas de desacuerdo.
Sin embargo, un funcionario israelí en Washington acusó a los palestinos de dar marcha atrás en por lo menos un tema clave.