La selección italiana, actual campeona mundial y que aún no conoce el triunfo bajo la guía de Roberto Donadoni, afronta hoy en Roma, con angustia y la mayor de las urgencias, un compromiso vital ante Ucrania, que llega con el deseo de tomarse la revancha mundialista.
La Italia de Donadoni se la juega, como también el seleccionador. El empate casero con Lituania (1-1) y la derrota foránea ante Francia (3-1), dejan al equipo transalpino a los pies de los caballos, no permitiéndose un nuevo traspiés sino quiere ver complicarse mucho más una clasificación en peligro.
Italia está penúltima en el Grupo B, con un punto.